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lunes, 29 de junio de 2015

¿cuál es el mejor premio para mi perro?



Premiar a  un perro es fácil de hacer y de entender. Pero, ¿lo hacemos bien? ¿podemos mejorar?

Tendemos a proporcionar a nuestro perro los mismos premios casi siempre. Enseguida nos dejamos llevar por la rutina y la comodidad. Pero si variamos nuestros premios nos haremos más interesantes para nuestro perro. 

Una opción es ir a nuestra tienda y probar diferentes premios que se venden por las marcas comerciales. Hay muchos y muy buenos. Pero son muy caros.

Otra opción es tener nuestra propia lista de premios, de forma que tomando esa referencia, vayamos variándolos o mezclándolos según nos interese.

Si somos observadores, descubriremos cuáles son los que más le interesan. De esta forma podremos distinguir entre premios de bajo valor y premios de alto valor. Así podremos usarlos para reforzar conductas más interesantes.


En todo caso no hay que olvidar que el refuerzo social (caricias) es más agradecido por nuestros perros. Si nos limitamos a premios de comida, conseguiremos enseñarle cosas, pero si queremos que la enseñanza dure más en el tiempo, los que mejor resultan son las carantoñas y caricias.

miércoles, 24 de junio de 2015

Consejos básicos para los dueños de perros primerizos


Tu perro es más listo de lo que piensas. Enséñale los comandos que consideres necesarios. Déjale claro cuales son las conductas correctas. Procura tener un buen vínculo con él. Pasa tiempo con tu mascota y preocúpate de que tenga paseos y socialización suficiente. Procura que se ejercite física y mentalmente de forma adecuada. Pero no estés encima de él todo el día. No lo sustituyas en aquello que puede hacer, no lo lleves en brazos, ni pienses que es como un niño. No. No es un niño. Es un perro.

Tu perro se maneja bien. Sabe localizar las fuentes de beneficios y sabe la forma de conseguirlos. Quiere tener un lugar para él solo, y quiere tener espacio.  Que le dejen tranquilo muchas veces. Le molestan los abrazos y los besos. Los achuchones.

Debes vigilar por su salud. Y eso incluye que le des la comida justa. Si le pones comida sin control, o le rellenas el bowl una vez ha hecho desaparecer su contenido, sin duda que comerá más de lo que le viene bien. Engordará, y eso perjudicará su calidad de vida.

A la hora de comprarle cosas, piensa primero en que sean de calidad y en la utilidad real que van a tener para tu perro. 

Procura informarte sobre sus necesidades veterinarias. No lo dejes al azar.

Sé cívico y respeta a los que no comparten su afición por los perros o muestran desagrado. Recoge siempre los excrementos, por higiene y por educación.


Y no tengas reparos en consultar y ponerte en manos de un profesional para lo que necesites. 

jueves, 2 de abril de 2015

Paseante, corredor, ciclista: ¿qué hacer si se acerca un perro con inciertas intenciones?


Cuando en mitad del campo nos sale un perro con inciertas intenciones, dicen los expertos - aunque siempre es más fácil decirlo que hacerlo-, que la regla de oro es quedarse quieto, sin mirar ni hablar al perro, como si fuéramos un árbol. 

Esto en teoría debería bastar para que el perro no avance más hacia nosotros ni se enoje. También, y quizás sea más sensato para muchos,  podemos, sin decirle nada,  darle la espalda e irnos alejando en dirección opuesta al perro, lentamente, sin movimientos bruscos. Una vez fuera de la vista del perro podemos retomar nuestro ritmo normal y buscar una ruta alternativa para sortear al perro.

Nunca, nunca, nunca, jamás, correr ni chillar cuando nos sale un perro.

Muchos perros que nos salen por los caminos  simplemente han encontrado una forma de actuar consistente en dirigirse a toda velocidad y a todo volumen hacia lo que se acerca, y dado que con eso provocan que el transeúnte se marche o se encoja, se sienten reforzados en su conducta, aunque realmente no saben ni por qué hacen eso.

No obstante, esto son ideas generales. Habría que ver cada situación en particular y a cada perro en particular. Leer su lenguaje. De hecho, algunos sí son guardianes verdaderos sin ninguna intención de confraternizar. Otros en cambio  sí tienen ganas de interactuar porque en realidad están muy solos y ante una voz dulce y animosa o comida desactivan su bravuconería. 

Siempre, calma y tranquilidad. Son nuestras mejores aliadas. Evitarán que enviemos mensajes confusos o equivocados al perro. Si no lo tenemos muy claro, no interactuar y seguir los consejos del comienzo del artículo.

¿Y si nos tumban o nos tienen bien trincados….? Aconsejan ponerse lo más en posición fetal que se pueda, protegiéndonos la parte trasera del cuello y las orejas, con las manos.


Pero bueno, esto último lo pongo casi por curiosidad. Espero que nadie se vea en semejante tesitura. 

lunes, 23 de marzo de 2015

Un pequeño detalle del que nunca te arrepentirás


A todos nos preocupa la seguridad de nuestro perro. Sólo de pensar  que un día se pierde, se nos pone la carne de gallina. Todos aquellos que han perdido a su perro, siquiera por unas horas, saben la angustia que se pasa.

Y nadie puede decir que a su perro no le pueda pasar eso. Una sencilla excursión al campo donde encuentre un rastro extraordinario, le puede alejar de nosotros más de la cuenta. Unos petardos inesperados pueden desencadenar una situación de pánico en nuestra mascota y darse a la fuga…

¿Qué podemos hacer para evitarlo?

1) Prever potenciales situaciones de riesgo y poner los medios que estén a nuestro alcance para evitarlo.

2) Entrenar con nuestro perro una llamada eficaz.

3) No perderle nunca de vista. No podemos desentendernos de él mientras hablamos con el resto de dueños que pasean sus perros por la misma zona. Siempre debemos saber dónde está y qué está haciendo. Lo ideal es irse moviendo de forma que sea él el que acabe estando pendiente de nosotros. Llamarle  de vez en cuando y volverle a permitir que continúe sus inspecciones.

4) Un pequeño detalle del que nunca te arrepentirás y que puede ser el que definitivamente nos permita recuperar a nuestro perro: ponerle en el collar una placa con nuestro número de teléfono. Sí, así de fácil. Si se pierde hemos dejado el contacto que permitirá de forma rápida y segura dar con nosotros y recuperarlo.  Muy sencillo, pero a la vez muy poco utilizado por desgracia entre los dueños de perros. Muchas veces prestamos más atención a la compra de juguetes y otros artilugios para nuestro perro que a este pequeño gasto, del que nunca nos arrepentiremos.


En todo caso, si se nos pierde nuestro perro, a pesar de las medidas de precaución adoptadas: buscarlo por la zona donde desapareció y dar aviso a las autoridades y protectoras de la zona.

lunes, 9 de marzo de 2015

Responsabilidad por los daños que ocasiona un perro



El art. 1905 del Código Civil establece que:

 “El poseedor de un animal, o el que se sirve de él, es responsable de los perjuicios que causare, aunque se le escape o extravíe. Sólo cesará esta responsabilidad en el caso de que el daño proviniera de fuerza mayor o de culpa del que lo hubiese sufrido”.

Se trata de una responsabilidad objetiva. Es decir, que si tu perro produce un daño, necesariamente la culpa corresponde al dueño o a la persona que lo pasea y debe hacerse cargo de la indemnización.

 Antes la culpa recaía 100% sobre el dueño. Si un perro atacaba o mordía a algo o a alguien, se decía que el perro estaba loco y ya está. Ahora sabemos que no es así. Afortunadamente  se han producido muchos avances en el conocimiento y trabajo con perros; se sabe más sobre el modo de comportarse, de manifestarse y de reaccionar de los perros.

Por fortuna ya conocemos las principales señas de comunicación del perro. Así leyendo su lenguaje corporal (orejas, cuerpo, cola,  ojos, ladridos, su posición corporal en conjunto), sabemos cómo está y cómo puede reaccionar.


Deberían enseñarse estos conocimientos a nivel básico en los colegios. Si todo el mundo supiese leer a un perro,  nos evitaríamos muchos daños y disgustos. Y muchas indemnizaciones cuyo pago corresponde al dueño. Cuántas veces un perro se ve acorralado, o amenazado por gente que está tensa pensando que van a ser atacados cuando no es así. El perro manifiesta su lenguaje corporal pero no le entienden.

Por otra parte, la iniciativa de poner un lazo amarillo en la correa del perro o en su collar, en aquellos casos en que se trata de un perro miedoso, inseguro, o poco socializado, puede ser de interés, para que la gente sepa que tienen que dejarle espacio y que no es aconsejable interactuar con él directamente. Es un símbolo que también debería ser publicitado en la sociedad y enseñado en los colegios. Además sería motivo para eximir al dueño de responsabilidad indemnizatoria si se da alguna desgracia, al haber advertido que ese perro no debía ser molestado.

Y todo lo anterior, sin perjuicio de contratar un seguro para tu mascota, para mayor tranquilidad.

lunes, 23 de febrero de 2015

Déjale ser perro




Déjale ser perro. Sí, en serio. Déjale ser perro. Por tu propio bien, por el de tu familia y por el propio bien del perro, no lo trates como a un ser humano y déjale ser perro.

Recuerda que es una nariz con patas. Tu perro principalmente conoce el mundo y lo interpreta con la información que le llega por la nariz. Tú lo conoces por la vista, pero tu can por la nariz. Déjale olfatear. Si no, estará desubicado y estresado, cada vez más.

 Es muy importante pasear con tu perro, sin prisa. Sin tirones. Permitiendo que olisquee aquí y allá. LLeva una correa larga que te permita  tenerle bajo control, pero a su vez que le de libertad de movimientos y sin que tenga la sensación de estar sujeto a una máquina de tortura que le impide manejarse a sus anchas. Si las guerras no son buenas, entrar en una de tirones cada vez que estéis en la calle, tampoco.

Conseguir un paseo de media hora, sin prisas, y permitiendo olisquear, no nos es sencillo muchas veces. Nosotros vamos con reloj. Nuestro perro no. Pero de vez en cuando tenemos que conseguirlo.

Y ya que queremos dejarle ser perro, no le pongamos ropitas encima. No digo yo que en algún caso particular, por edad por ejemplo,  pueda ser útil. Digo en el resto de los casos. A nuestro perro ir aconjuntado no le motiva. Es un perro, no lo olvidemos. Ya viene con la mejor ropa posible: su pelaje. Pensado para todo: frío, calor, lluvia, sol. De serie y gratuito. Autoregulable. Con colores naturales que no destiñen.

La ropa le incomoda, le agobia, le da calor, le roza por todas partes, y encima en las patas, con lo poco que les gusta…y por si fuera poco, con el peligro de que acaben mordisqueando, chupando o tragando lo que no les conviene. Es un perro no lo olvidemos. Dejémosle ser perro. Puestos a invertir, hagámoslo en un buen pienso, en juguetes que les ayuden a su estimulación mental, en el veterinario.


Déjale ser perro. Sí, en serio. Déjale ser perro. Por tu propio bien, por el de tu familia y por el propio bien del perro, no lo trates como a un ser humano y déjale ser perro.

lunes, 10 de noviembre de 2014

¿Eres más interesante para tu perro que otros perros?


Si quieres que tu perro en el paseo esté pendiente de ti, tienes que ser más interesante para él que los demás perros, árboles, farolas, etc.

¿Cómo conseguir esto? Y por tanto ¿cómo conseguir un paseo gozoso para perro y amo? 

Pues imaginación al poder…..dependerá de cada perro y de su carácter y habilidades, pero de lo que se trata es de SORPRENDER a tu perro en cada paseo, no una, sino muchas veces….así ¿cómo no va a estar pendiente de ti? 

Se pueden hacer muchas cosas para conseguir eso. Aquí van algunas ideas para aplicar según el tipo de perro, la zona en la que pasees, etc:

1) Llevar golosinas y de vez en cuando (de repente, tras un parón, al cambiar de superficie, o cuando sea), darle una

2) Cambiar el ritmo del paseo y pasar al trote o al galope por unos momentos.

3) Saltar algo

4) Apoyarse en un árbol haciendo que buscamos algo

5) Cuando está olisqueando soltar la correa y esconderse detrás de un árbol

6) Coger un palo o algo del suelo y tirárselo para que lo coja

7) Llevar algún juguete y sacarlo

8) Darle agua

9) Pedirle que haga algo y premiarle

10) Llamarle la atención sobre algo que encontramos

11)...

¿Quieres añadir alguna más? No te cortes. Y si te ha gustado este artículo no dudes en compartirlo con tus amigos, ¡gracias!

miércoles, 22 de octubre de 2014

Si eres dueño, eres responsable


Todos sabemos que tener un perro es una responsabilidad.

Pero no somos conscientes muchas veces de que si la gente se queja de los perros y de los dueños desaprensivos es por nuestra culpa.

Si de verdad nos aplicásemos para tener , en unos mínimos, un perro educado, desaparecerían muchas quejas y mala fama que , con razón, se difunden por ahí.

Cuantas veces hemos visto dueños de perros que no saben controlar a su can. Cuantas veces hemos visto perros que se lanzan a perseguir a corredores, ciclistas, niños,  en una loca carrera de ladridos y excitación. Cuantas veces hemos visto que una persona se acerca a saludar a otra y el perro del visitado monta un pollo . Cuantas veces hemos visto perros que hacen sus necesidades  en cualquier lugar, en mitad de una calle peatonal concurridiísma de gente, aunque luego el dueño lo recoja. Y así podríamos seguir…

Todo esto hace que demos mal ejemplo. Todo esto hace que la gente tenga miedo o repulsa por los perros, y con razón muchas veces.

Lo mejor de todo es que se puede solucionar. Si de verdad los dueños se responsabilizan de su papel, se acaban los problemas, y el ir con perro no supone un peligro en absoluto. Así se podrá ir con perro a todas partes sin temor ni problemas con nadie.

Todo pasa por hacer del perro un buen ciudadano canino. Todo pasa por enseñar al perro unos mínimos: no subirse encima de las personas, callar a la orden, ir pendientes del amo, no perseguir niños ni ciclistas, estar bien socializados, acostumbrados a hacer sus deposiciones en parques y jardines y no en cualquier lugar...

Ya en algunos países se está trabajando en este sentido. Y se examina al conjunto dueño-perro para que haya compenetración y cumplan unos requisitos mínimos de civismo. 

lunes, 13 de octubre de 2014

El juego de los cinco minutos



Hace poco me hablaban de una aplicación de móvil que te indica ejercicios de gimnasia –gimnasia sueca podríamos decir- de forma que en siete minutos al día completas una tabla con la que dejas ejercitados prácticamente todos los músculos.

Bueno, algo parecido deberíamos hacer con nuestro perro, no sé si cinco o siete minutos; en todo caso un rato concreto y no muy largo.

Si todos los días dedicamos esos pocos minutos a entrenar a nuestro perro, enseñándole nuevas conductas o repasando las ya conocidas, sin un aparente gran esfuerzo podríamos tener a un verdadero ciudadano canino.

La gracia está en saber mejorar cada conducta. Es decir, para asegurar una respuesta muy fiable del perro y para posibilitarla en diferentes escenarios físicos o situaciones emocionales del perro, deberíamos prever esas variables y entrenar con ellas. 

Así, por ejemplo enseñándole a sentarse nos interesa no sólo que se siente cuando lo digamos, sino entrenar que ese estar sentado dure más  tiempo, o que se produzca aun cuando haya un ruido fuerte, o pase alguien corriendo, o en distintos tipos de superficie, o cuando el perro está motivado por otra cosa….por eso esos cinco minutos pueden practicarse  aprovechando que estamos en distintos lugares por la calle, en un parque, aprovechando situaciones nuevas…

No se trata de hacer de nuestro perro una estrella del cine.  Pero en esos cinco minutos le podemos enseñar además nuevas cosas: además del sentarse, tumbarse, coger, dejar, mirarnos, venir, etc, podemos ir practicando nuevos trucos: buscar, ladrar, callarse, hacer el muerto, etc... lo que queramos.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Más reglas de oro sobre tu perro


Unidad familiar

Si hay varios miembros en la familia es muy importante que todos tengan y mantengan unas mismas reglas con el perro: cuándo cóme; cuánto;  cuándo salimos de paseo; cómo; qué puede y qué no puede hacer…  si no, el perro hará un comportamiento distinto con cada miembro de la familia, y de alguna forma intentará forzar para hacer con todos lo que más le interesa.

La importancia del  paseo

Es clave. Un perro encerrado en casa es una bomba de relojería. El perro es perro en el paseo. Y además se fortifica el vínculo con el dueño. No es aconsejable: es una necesidad. A ser posible,  cada paseo debe durar al menos 30 minutos cada vez. Variando rutas. Conociendo mundo. Oliendo y socializándose.

El ejercicio de “busca”

Fomenta el uso del olfato. Enseñar al perro a buscar y que eso forme parte del paseo, en un parón en el parque, por ejemplo, es una gran idea. Si se le acostumbra a hacer uso del olfato, se le da al perro una estimulación mental importantísima. Es tanto o más importante que el ejercicio físico.

Mejor caricias y comida que palabras

A la hora de premiar y reforzar al perro está demostrado que las caricias y la comida tienen un valor más fuerte para él que el mero reconocimiento verbal. Luego cada perro será cada perro, pero en líneas generales son dos buenos recursos que toca a cada uno de los dueños descubrir y saber ejercitar en el momento, en la forma y en la medida oportuna.

lunes, 8 de septiembre de 2014

5 reglas de oro sobre tu perro


1- Un perro es un perro

Sí, es una obviedad, pero por eso mismo es natural que ladre, escarbe, use la boca para jugar… pero claro, nosotros somos humanos y por eso esos comportamientos pueden no interesarnos. La solución no es criticar al perro por comportase como perro sino enseñarle lo que queremos que haga. La culpa no es del perro. Es nuestra por no enseñarle a hacer lo que nos interesa que haga.

2- El perro hará aquello en lo que salga reforzado

Nuestro comportamiento con el perro es fundamental. El perro hará aquello que le beneficia. Por eso muchas veces tenemos que pararnos a pensar en la consecuencia de nuestros actos. Por ejemplo, si nuestro perro ladra para que le tiremos un juguete, y se lo tiramos, le estamos enseñando que cuando quiera jugar ladrar es su mejor recurso.

3- El perro no sabe hablar. Ni entiende lo que le decimos

De nada sirve decirle que no haga un determinado comportamiento ya que él no entiende lo que le decimos. Lo que tenemos que hacer es pedirle que haga una conducta que sí sepa hacer. Así la hará y abandonará la conducta incorrecta.


4- Mensajes claros (y los mismos) 

Es fundamental  ser claro y constante con nuestro perro. Si no, el perro se  confunde y no sabe a qué atenerse. Si unas veces le dejamos hacer algo, otras veces no, y otras a medias, el perro queda hecho  un lío y finalmente tenderá a montárselo él sólo según le interese.

5- Fuera excitabilidad

Por desgracia, y más en la época presente, los dueños dedican al perro muy poco tiempo. Y cuando salen con él, los paseos son muy breves y los juegos también. Así se fomenta un ansia en el perro -que tiene muchísima energía y no puede desgastarla-. Y en los paseos parece que le va la vida en llegar y tirar hacia cada farola… luego, al quedar suelto, se fomenta excitación a base de tirarle objetos para que corra tras ellos, sin control ni límite ninguno…y luego, claro, el perro está como una moto…

jueves, 12 de junio de 2014

4 mejoras posibles



La gente no elije perro, se lo colocan

Mucha gente tiene perro porque se lo regalaron, porque un amigo tuvo una camada y fue repartiendo los que le  quedaban, porque miró en un escaparte y cogió el que había o el que le daba pena…

No es lo mejor. Lo mejor es decidirse por tener perro, y escogerlo, habiendo conocido a los padres para hacernos cargo de su posible temperamento, taras, tamaño, etc. Además, asesorarnos por profesionales que de toda una camada o perrera, nos ayuden a escoger aquel que más se acomode a las características de nuestra familia, forma de vida, carácter, etc. Así será más fácil acertar y evitaremos quebraderos de cabeza y problemas.

Haciendo razas sin control: fines torcidos, razas deformes o simplemente absurdas

Debería prevalecer el interés por mejorar las razas, por cultivar aquellas que realmente favorecen al hombre, y no guiarse sólo por fines comerciales, creando perros de moda, a veces tan absurdos como el “perro oso panda”.

Tampoco hay derecho a los cruces buscando fines retorcidos como los perros de pelea o aquellos que por buscar alguna característica en particular crean perros problemáticos, deformes o con enfermedades fatales.

Zonas  que excluyen perros

No hay derecho a que haya dueños que tengan perros sin control por la vía pública. Tampoco que haya gente que se ponga como energúmenos porque vean a otros paseando con perros. Habría que llegar a un equilibrio. Hay voces que opinan que lo ideal sería que los dueños pasasen unas sencillas pruebas, previamente preparadas con profesionales, en las que demuestren que sus perros son buenos ciudadanos caninos y que obedecen una serie de comandos básicos. Luego, en contraprestación, esos dueños deberían poder ir a cualquier sitio con sus perros.

Cada vez con más frecuencia, en más ciudades, se están creando parques para perros. Buen comienzo.

Poca consideración a los perros de servicio y muy pocas ayudas para su adquisición

Los perros de servicio no son baratos. Y todavía no hay conciencia social de su buena labor. Incluso hoy en día hay lugares en los que se pone pegas a que suban a autobuses, taxis, entren en tiendas…

Habría que ver la manera de que las entidades públicas subvencionasen la adquisición de estos perros de servicio que tanto pueden favorecer la vida de las personas con ciertas necesidades (ciegos, diabéticos, alzheimer, personas con discapacidad, etc). Al igual que hay tantas subvenciones para tantas cosas (y algunas más que discutibles), con más motivo debería haber partidas para facilitar la adquisición de los perros de servicio.

¿Cuáles añadirías tú?

domingo, 23 de marzo de 2014

Rompiendo la monotonía de tu perro


En ocasiones necesitamos un poco de calma tras un día intenso. Nuestro perro puede encontrarse en cambio en la situación contraria: necesita actividad tras un día tranquilo. ¿Cómo solucionar esta situación? Os recomiendo tener preparado siempre algún entretenimiento para vuestro perro, en el que uno pueda quedar al margen, sin perjuicio de la supervisión siempre necesaria.

 Lo que necesitamos es algo que permita entretenerse al perro durante un buen rato, sin tener que estar nosotros para lanzarle la pelota o tirar del mordedor... Hay múltiples recursos que pueden comprarse en tiendas, tipo Kong y juegos de entretenimiento para perros. Pero aparte de esos, siempre tenemos la inventiva y podemos fabricar de forma casera buenos sustitutivos de los mismos. Por ejemplo, ¿qué tal rellenar una botella o tetra brick -haciéndoles algunos agujeros- con algunas golosinas? El perro huele las golosinas, y se entretendrá un rato viendo la manera de que salgan.... ¡Imaginación al poder! Además, le facilitamos estimulación mental.

Otra faceta que no podemos descuidar es la de generar nuevos estímulos para nuestro perro en el paseo. No podemos limitarnos a realizar todos los días el mismo paseo, yendo a los mismos sitios y visitando el mismo jardín. Si, al menos de vez en cuando, cambiamos nuestras rutas, permitiremos a nuestro perro llenarse de nuevos olores, conocer otros perros, socializarse, conocer nuevos territorios y desenvolverse en nuevas situaciones. A la larga tendremos un perro menos problemático, más descansado y mucho más maduro. Además mejorará y se fortalecerá el vínculo con nosotros. No hay que olvidar que los paseos con nuestro perro son uno de los mejores medios para fortalecer los lazos de la “manada”.


Ahora que comienza la primera y que nos es a todos más fácil programar salidas y pasar más tiempo al aire libre, es el momento para idearlo. Bien sencillo, sólo necesitas dos cosas: un sitio o un parque nuevo y salir con tu perro. 

lunes, 9 de diciembre de 2013

¿Cuál de estos 5 errores cometes con tu perro?


1-Tratar a los perros, y más a los de talla pequeña, como a bebes. Error. Es verdad que son muy monos. Pero si se les trata con muchas contemplaciones, voz aguda, manoseo constante, si se cede a sus caprichos de forma continua y se les pone en el centro de atención, lo normal es que se conviertan en pequeños monstruos (cabezotas, gruñones, agresivos, etc)

2-Pensar que los perros negros son más agresivos y peligrosos. Error. Instintivamente nos pueden imponer más, pero el color negro no les genera superpoderes de destrucción y agresividad. No hay más que pensar en los labradores negros…

3- Creer que a los perros se les domina por la fuerza. Por desgracia este error no está tan arrinconado como nos gustaría. Todavía hay gente que piensa así. Las cosas han evolucionado mucho en los últimos años afortunadamente, pero este grave error no está desterrado del todo.

4-Dar de comer a tu perro solamente carne y derivados. Error. El perro no es un carnívoro puro. En su dieta entran también algunas frutas y vegetales. Pero para simplificarnos, con un buen pienso es suficiente.


5-Dejar de enseñar cosas a tu perro porque ya ha dejado de ser un joven. Error. Sí pueden aprender, y vaya que si aprenden. Enséñale y verás los resultados.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Guía rápida para los dueños de perros que andan justos de tiempo


Sí, ya sabemos que para tener perro hay que tener tiempo….pero ¿qué hacemos si ya tenemos perro y no tenemos mucho tiempo debido a nuestros compromisos y obligaciones?

Van aquí algunos consejos que pueden sernos útiles y darnos ideas:

1-Que te acompañe siempre que se pueda. Además de las “salidas obligadas” para hacer sus cosas, llévatelo contigo para esas pequeñas gestiones de cada día, por breves que sean: ir a hacer un recado, bajar la basura, dar una vuelta a la manzana para despejarte, comprar el periódico…

2-¿Dónde quedó ese espíritu deportivo? Blinda algún momento en la semana para hacer algo de ejercicio: correr, bici…..un paseo más largo de lo habitual…él lo necesita, pero sobre todo tú lo necesitas. Incorpora esos hábitos saludables a tu vida, por tu propio beneficio.

3-Todos juntos. No encierres a tu perro en la terraza ni en el jardín. Forma parte de una manada. Déjale estar contigo y tu familia. Y estando con él aprovecha para practicar breves ejercicios de obediencia.

4-La familia. Permite que toda la familia se encargue del perro. Así es una gozada. Y todos se implican en esa responsabilidad. Haz madurar a tu familia y haz feliz a tu perro.

5-Busca algún club de perros, de agility, o de algo parecido. Conocerás gente con perro, aumentarás el vínculo con tu perro ya que hacéis actividades conjuntas, y conocerás posibilidades que te permitan atender mejor sus necesidades: salidas perrunas, quedadas en parques de la ciudad, etc.


6-Procura convertir los momentos que estés con tu perro en momentos de calidad. Muchas veces la cantidad es importante, pero más aún la calidad. Lograrás un perro más atento, más dependiente, más implicado.

domingo, 17 de noviembre de 2013

¿Qué criterios hay que tener a la hora de escoger un perro?


Tener un perro es una responsabilidad. Exige atención, cuidados y gastos. 

Además nos hace responsables ante los demás de su higiene, salud, control y educación en las elementales normas cívicas. Somos responsables de los daños o perjuicios que produzcan. 

Un perro no es un juguete que está en uso unos meses y se acabó. Un perro tiene una esperanza media de vida de más de diez años como regla general.

Por todo ello es muy importante tomar la decisión de tener un perro sin dejarse llevar por impulsos. Ha de ser una decisión calmada y racional.
Una vez tomada esa decisión y llegado el momento de escoger un perro, es preciso tener en cuenta varios factores. Entre otros, podemos  destacar los siguientes:

1-No lo compres en una tienda de animales que los exhiba en el escaparate. Esos perros normalmente no están socializados correctamente y pueden presentar comportamientos anormales por el estado de vida que están llevando. Acude a un criador o a la protectora de animales. 

2-El criterio estético puede estar entre los elementos a valorar, pero nunca debe ser el único ni mucho menos el primero.


3-Busca un perro del mismo temperamento y características de tu estilo de vida y del de tu familia: y no me refiero solo a la raza, que también, sino al individuo particular dentro de una raza.

jueves, 29 de agosto de 2013

Tener un perro en casa mejora la salud de los niños


Comparto esta información de http://moderndogmagazine.com/articles/babys-best-friend/34772, que parece tan interesante:

El doctor Eija Bergroth ha desarrollado un estudio con el que concluye que tener mascota en casa -mejor si es perro-, ayuda a los bebés a reforzar su sistema inmunológico, de forma que padecen menos infecciones  y enfermedades del aparato respiratorio, que aquellos que no están en presencia de animales.

El estudio, llevado a cabo en Finlandia, siguió la evolución de 397 niños en su primer año de vida. Durante 44 semanas, sus madres anotaron la frecuencia con que sus bebés tenían fiebres, infecciones de oído, rinitis, tos, sibilancias, etc. Finalmente se compararon los datos de los bebés que tenían perro o gato en casa con los que no.

El resultado final fue el siguiente: los bebés que estaban en hogares con perros estuvieron sanos el 76% del año, mientras que los bebés que no tuvieron contacto con perros estaban sanos el 65% del año. En el caso de los gatos, el porcentaje era favorable a los bebés que vivían con él respecto de los que no, pero con un porcentaje inferior a los que convivían con perro.

Los resultados se consideraron estadísticamente significativos. Bergroth y sus colegas por tanto especulan que el tener perros y gatos alrededor expone a los recién nacidos a más patógenos y ayuda a construir un sistema inmune más maduro. Este estudio es uno de los primeros en encontrar que los gatos y los perros constituyen factores favorables para la salud infantil


domingo, 14 de julio de 2013

Mantén el cerebro de tu perro activo, ¡por sólo un euro!

Os dejo este video en el que Kris Krestejo (en su blog moderncaninetraining.blogspot.com) nos sugiere 4 juegos para mantener el cerebro de nuestro perro activo, ¡por sólo un euro!

Seguro que además de ponerlo en práctica podemos pensar en otras variantes. Así no sólo nuestro perro mantendrá su cerebro activo, ¡sino también nosotros!

En tiempos de crisis, tenemos que agudizar nuestro ingenio para conseguir juguetes y juegos para nuestro perro, totalmente caseros y económicos.

¿Qué os parece? Este es el video:



domingo, 7 de julio de 2013

Hacia una cultura canina…..¡y humana!


Aunque aún es pronto para llegar a conclusiones, creo que no me equivoco si digo que de unos años a esta parte hemos mejorado en lo que a cultura canina se refiere. Antes, se desconocían muchas cosas de los perros y su adiestramiento, que a Dios gracias ya no son novedad. Por otra parte, la gente está más sensibilizada con la atención, cuidados y prevenciones que necesitan los perros. Han proliferado los veterinarios, educadores caninos, adiestradores, marcas comerciales de piensos y utensilios para perros, incluso se habla ya de parques para perros y playas con acceso perruno. Todo esto no quiere decir que todo esté perfectamente; aún hay que seguir avanzando, pero gran parte del camino ya está hecho.

En cuanto a lo que nos queda por avanzar, entre otras cosas, hay dos cuestiones que, al menos en mi zona, necesitan un cambio urgente y me llaman poderosamente la atención: la humanización de los perros y el desenfoque de la vida humana. Me explico.


En cuanto a la humanización de los perros, sabemos que es un error ya denunciado en múltiples foros, el considerar a los perros como seres humanos de cuatro patas en los que proyectamos nuestros sentimientos. Ni nos entienden los discursos que les dirigimos, ni tienen sentimiento de culpa, ni se vengan ni…..sólo reaccionan ante los estímulos con su mente animal, conforme a sus necesidades, experiencia vital y en su caso adiestramiento. Discrepo, ya me perdonaréis, con la mítica frase de que “prefiero a mi perro antes que a los hombres”. El perro sólo reacciona. Ni tiene libertad como el ser humano, ni tiene capacidad de razonamiento complejo y sacrificio como el ser humano. Sólo tiene instinto. Es cierto que en sus parámetros instintivos y de observación del entorno y uso de sus sentidos, ve las cosas desde perspectivas que a una mente compleja como la nuestra pueden pasarnos desapercibidas. Ahí están esos comportamientos que nos maravillan a todos y que posibilitan que puedan ser aprovechados los perros para fines en servicio de la sociedad. 

Con todo esto no quiero desencantar ni hundir a nadie. Todo lo contrario. Si ponemos a los perros en su punto justo, sabremos tratarles como necesitan, tratándoles como puros perros. Nos lo agradecerán. No necesitan que les compremos ropa, ni colonia, ni que les abracemos ni nada por el estilo. Es más, si no respetamos estas cosas les crearemos problemas de conducta. Les desnaturalizaremos en su propio perjuicio (y también en el fondo, en el nuestro)

La otra cuestión es el desenfoque de la vida humana. Todos tenemos en la cabeza la problemática del abandono animal, del maltrato, etc. Lógico. Y se van, afortunadamente, ganando posiciones en estos campos. Ahora bien, y lo digo por algunos que conozco, esas ideas tan sólidas y bienpensantes hacen aguas y se transforman en dudas cuando en vez de tratarse de un perro se trata de un niño. ¿ Por qué? ¿Acaso vale más la vida de un perro que la de un niño? No termino de entender cómo se puede hablar en el mismo plano y sin inmutarse de la esterilización de perros y de seres humanos, como si de la misma cosa se tratara. Ni entiendo cómo algunos se rasgan las vestiduras ante un perro que ha sido sacrificado y no ante un aborto de un ser humano vivo y con tanta dignidad como la nuestra, que nada sabe de otros problemas ajenos a él.


Estoy seguro de que el amor a los perros no tiene que hacernos desenfocar la naturaleza de las cosas y la del ser humano, sino todo lo contrario. Y así todos nos beneficiaremos: los perros y nosotros.

domingo, 16 de junio de 2013

De perros y obligaciones



Parto de las últimas noticias que han saltado a los periódicos: perro de Toledo  con rabia y perro abatido por la Policía Local de Zaragoza.

Por un lado, el perro con rabia de Toledo. 
Muchas cosas se podrían decir sobre la materia. Expongo sólo una reflexión: a pesar de la pereza que nos dé, a pesar de mil sinrazones que se nos ocurran para retrasar la visita al veterinario, no podemos dejar de hacerlo. Mantener al perro completamente sano es fundamental para su calidad de vida. Pero más allá de eso, y más importante aún es la responsabilidad que tenemos como dueños respecto de las demás personas. No podemos desentendernos de la cuestión. Hay enfermedades que se pueden transmitir al hombre. Y está en nuestra mano evitarlo.

En cuanto al perro abatido en Zaragoza. 
Muchos análisis se podrían realizar. Expongo sólo una reflexión. Si nuestro perro causa daños o perjuicios a terceros, según nuestro Código Civil, no ya el propietario, sino el mero poseedor o paseador del perro en ese momento, es responsable de los mismos. Nace una obligación, perseguible judicialmente incluso, de abonar dichos daños. Nos encontramos otra vez ante una obligación que nace de la tenencia del perro.

Digo todo esto, no por asustar a nadie, sino simplemente para que tomemos conciencia de nuestras responsabilidades, como nos sucede en tantos otros aspectos de la vida. Con un poco de atención y previsión no tendremos nunca ningún problema. Caricaturizando y simplificando la cuestión, se podría decir que con un veterinario, una correa, y un adiestramiento básico, no tendremos problema.


Merece la pena invertir un poco de nuestro tiempo y de nuestro dinero para tener un verdadero ciudadano canino que comparta nuestros días y nos llene sólo de satisfacciones.
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