En
ocasiones necesitamos un poco de calma tras un día intenso. Nuestro perro puede
encontrarse en cambio en la situación contraria: necesita actividad tras un día
tranquilo. ¿Cómo solucionar esta situación? Os recomiendo tener preparado
siempre algún entretenimiento para vuestro perro, en el que uno pueda quedar al
margen, sin perjuicio de la supervisión siempre necesaria.
Lo que necesitamos es algo que permita
entretenerse al perro durante un buen rato, sin tener que estar nosotros para
lanzarle la pelota o tirar del mordedor... Hay múltiples recursos que pueden comprarse en tiendas, tipo Kong y juegos de entretenimiento para perros. Pero aparte de esos, siempre tenemos la inventiva y podemos fabricar de forma casera buenos sustitutivos de los mismos. Por ejemplo, ¿qué tal rellenar una botella o tetra brick -haciéndoles algunos agujeros- con algunas golosinas? El perro huele las golosinas, y se entretendrá un rato viendo la manera de que salgan.... ¡Imaginación al poder! Además,
le facilitamos estimulación mental.
Otra faceta
que no podemos descuidar es la de generar nuevos estímulos para nuestro perro en el paseo.
No podemos limitarnos a realizar todos los días el mismo paseo, yendo a los
mismos sitios y visitando el mismo jardín. Si, al menos de vez en cuando,
cambiamos nuestras rutas, permitiremos a nuestro perro llenarse de nuevos
olores, conocer otros perros, socializarse, conocer nuevos territorios y
desenvolverse en nuevas situaciones. A la larga tendremos un perro menos
problemático, más descansado y mucho más maduro. Además mejorará y se
fortalecerá el vínculo con nosotros. No hay que olvidar que los paseos con nuestro
perro son uno de los mejores medios para fortalecer los lazos de la “manada”.
Ahora que
comienza la primera y que nos es a todos más fácil programar salidas y pasar
más tiempo al aire libre, es el momento para idearlo. Bien sencillo, sólo
necesitas dos cosas: un sitio o un parque nuevo y salir con tu perro.
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