
Carne de pollo, vacuno, caballo o cordero (descongelada el día anterior).
Despojos (hígados, callos, corazón), que picados constituyen un excelente alimento, en particular para los cachorros.
Leche: excelente alimento para los cachorros y hembras durante la lactancia; es preferible que sea fresca de vaca o cabra. Hay que tener cuidado no obstante, ya que en exceso puede producir diarrea.
Huevos: ricos en vitaminas, grasas y calcio; tanto cocidos como crudos.
Pan, pasta, arroz: les suele gustar mucho. El pan seco, y en cantidad no excesiva; la pasta y el arroz deben estar bien cocidos y bien escurridos y lavados despues de la cocción y antes de ofrecérselos al perro.
Copos de maíz y arroz.
Zanahoria (para mejorar el color del manto, ya qu
e tiene melaninasHuesos: les gustan los pedazos pequeños fáciles de roer. Lo mejor, costillas de vacuno o cordero; no huesos de pollo, quebradizos y peligrosos. Los huesos, además de alimento, constituyen un medio efectivo para la limpieza de los diemtes, masaje de encía y un divertido y absorbente entretenimiento para nuestra mascota.
Tocinos y grasas son importantes fuentes calóricas recomendadas para perros de trabajo.
Quesos: muy, muy apreciados; preferibles los tipos blandos. Grandes aportaciones de proteínas, calcio y vitaminas del grupo B.
Otro aspecto a tener en cuenta es qué hacer en el caso de que nuestro perro o cachorro haya ingerido algún cebo envenenado o algo que pueda tener para él funestas consecuencias. En estos casos para conseguir provocar el vómito se puede hacer beber al perro medio vaso de agua con sal o se le puede abrir la boca y realizar maniobras que estimulen la parte posterior de la lengua.

